lunes, abril 21, 2014

Maldición

Todo mi cuerpo se lanza
con los ojos sobre un cuerpo
que veo todo los días 
y desborda mi sangre hacía la nada
porque es lo que queda entre ese cuerpo y yo
y es la única tierra en la que puedo descansar. 

Desocupé mi aliento con la última fuerza de mi cuerpo
y en el vació permanece el llanto de todos los días.
Te repites como si ya no existiera el tiempo
como si no existieras en mi vida
y todo siempre ocurriera con semejante libertad. 

Eres la sombra de mi soberbia
y no queda otra cosa que repetirme, 
que no hay ciencia ni método para aliviar el infinito.

L (2)

No hay comentarios.: